Caballeros del Temple
   

    Exhortación de Bernardo en De laude

    "Ciertamente él es el caballero sin miedo y sin tacha. Así como su cuerpo va revestido de la armadura adecuada a la circunstancia, también su alma se reviste con la armadura de la fe. De manera que está bien armado en todos los aspectos y no ha de temer a los demonios, ni a los hombres... Cuando se prepara ante la inminencia de una batalla, encuentra la protección de la fe en su interior. Y en lo exterior, busca su protección en el acero, que no en el oro, pues ellos quieren suscitar en el enemigo el miedo, no la codicia. Sus corceles son fuertes y veloces, no vistosos ni adornados. Su finalidad es la batalla no el desfile. Ellos no persiguen la gloria si no la victoria. Prefieren causar terror que buena impresión... Atacan con diligencia a los adversarios precipitándose sobre ellos como si fuesen un rebaño de ovejas. Y aunque se vean superados en numero, nunca juzgaran que unos bárbaros salvajes constituyan supremacía temible.