Caballeros del Temple
   

Creación de la orden

    En el año 1118 nueve caballeros franceses al mando de los cuales estaba Hugo de Payns(el conde Hugo de Payns, uno de los hombres más influyentes de Francia, poseedor de más tierras y siervos que el propio Rey) llegaron a tierra santa para entrevistarse con el rey de Jerusalén Balduino (unos dicen que fue Balduino I otros que fue Balduino II), su propósito ofrecer su colaboración para defender y patrullar las rutas que los peregrinos llevaban a Tierra Santa, ya que en aquella época eran atacados por bandas de sarracenos y beduinos, algunos dicen que incluso por otros grupos de cristianos.

    Entre los caballeros fundadores se encontraban: Hugo de Payns, Godfroi de Saint Omer, André de Montbard, Geoffrey Bisol, Payen de Montdidier, Archembaud de Saint Aignant, Gundomar, Godfroy y Moray.

    El conde tenia 41 años, habia viajado en varias ocasiones a Tierra Santa participando en la Cruzada que conquistó esos territorios en 1099, y mostro un especial interés en que sus caballeros se establezcan en la Jerusalén cristiana.

    El rey Balduino les entrego como residencia el Templo de Salomón(o en la Cúpula de la Roca) por aquel entonces el edificio mas importante de aquella ciudad sagrada.

Templo de Salomon

La cúpula de la roca

    Para los árabes, justo sobre aquel suelo de piedra había descendido una "escala divina" por la que el profeta Mahoma había logrado ascender en cuerpo y alma a los cielos. Fue aquel un viaje santo en el que dicen que el profeta comprendió la estructura de la creación por gracia del propio Alá, convirtiendo la ciudad en el tercer lugar santo del Islam después de La Meca y Medina. El relato, idéntico en muchos aspectos al que la Biblia atribuyó siglos antes a Jacob -que también contempló otra de esas "escaleras al cielo" camino de Harrán (Génesis, 28)-, debió excitar la imaginación de los cruzados. Si aquella roca era lo que decían los infieles que era allí, debía esconderse una especie de "mecanismo" capaz de conectar cielo y tierra. Una especie de "ascensor" sobrenatural al reino de Dios.
Fuera o no por esa razón, lo cierto es que los templarios se asentaron en la Roca.

    Desde el año 1118 hasta el año 1127 permanecieron encerrados en el Templo que les había sido entregado. Y aquí esta uno de los misterios, si fueron para proteger a los peregrinos, ¿porque estuvieron encerrados durante 9 años sin salir del templo? Unos dicen que estuvieron investigando, y si estuvieron investigando ¿que fue lo que investigaron?¿ tan importante era para no poder cumplir con el propósito que les había llegado allí? tal vez estuvieran desarrollando las normas de conducta y jerarquía de la orden, o tal vez puede que tuviesen alguna información relevante que situase el Santo Grial en las profundidades de las catacumbas de templo.

    Según algunas hipótesis se concentraron únicamente en la excavación y desescombrado sistemático de los establos del antiguo Templo de Salomón, descubriendo unas gigantescas bóvedas subterráneas. Un cruzado alemán llamado Juan de Wurtzburgo, dijo que aquellos sótanos "eran tan grandes y maravillosos que podía albergarse en ellos más de mil camellos y mil quinientos caballos". Y la duda, naturalmente, no tardó en saltar: ¿buscaban algo en particular aquellos hombres? ¿"Algo" quizá relacionado con la intensa historia de aquel pedazo de tierra?. Durante aquellos trabajos los templarios pudieron dar con alguna reliquia o quizás con documentos históricos importantes que les hicieron tremendamente fuertes a ojos del Papa y las monarquías de su época. Pero en 1945 surgió una nueva "pista": ese año se descubrieron en Qumrán, junto al Mar Muerto, en Israel, algunos manuscritos antiguos de la época de Jesús. Uno de ellos, el llamado Rollo del Cobre, describía un fabuloso tesoro formado por la "vajilla sagrada" de Salomón, que debía estar enterrado en el subsuelo de aquel lugar desde el siglo IX a.C. ¿Buscaron los templarios ese tesoro?

    Si hemos de creer en lo que dice la Biblia, el ajuar del Templo debió ser fabuloso: un altar de perfumes de oro macizo, una mesa para los panes de la proposición de cedro y oro, copas, braseros y lámparas de metales nobles adornaban una estancia en la que se guardaba el tesoro de los tesoros, "el Santo de los Santos": el Arca de la Alianza. Si descubrieron el depósito que cita el Rollo del Cobre o no, es probable que nunca lo sepamos, pero lo cierto es que en 1125 el mentor de aquella expedición de los primeros templarios, el conde Hugo, abandonó familia y posesiones en Francia y se apresuró a unirse a sus caballeros. ¿Para qué? Su precipitada salida de Troyes demuestra, sin duda, que el noble recibió noticias de algún descubrimiento fundamental que requería de toda su atención...

    A partir de ahí, todo lo relacionado con el Temple se convierte casi en leyenda. Ningún documento histórico da fe de qué pudo convertir un grupo de nueve expedicionarios en toda una fuerza militar, religiosa y política de la época, y los historiadores, casi a la fuerza, se han visto obligados a desembarcar en la literatura de aquel periodo para buscar respuestas. Veamos: en los albores del siglo XIII un poeta y caballero teutónico llamado Wolfram von Eschembach escribe un abigarrado texto -titulado "Parsifal" (Ed. Siruela)- en el que afirma que los templarios son los custodios del Grial. Pocos años antes, en otro texto escrito por un poeta de la región gobernada por el conde Hugo, cierto Chretien de Troyes, mencionó esa reliquia por primera vez, describiéndola no como la copa utilizada por Jesús durante la Última Cena, sino como una especie de bandeja o losa sagrada.
¿Habían descubierto los templarios el Grial? ¿Y qué era ese Grial del que nadie se había preocupado hasta ese momento?

    De todas maneras podríamos decir que no cumplieron con su primer cometido, proteger a los peregrinos, o tal vez no fuese esa la verdadera razón que les llevo a Jerusalén.

    En el año 1127 seis caballeros regresan a su país de origen, para cuando llegaron ya había hombres preparados para continuar su misión. Por este mismo motivo podemos deducir que la Orden del Temple ya había sido fundada con anterioridad y cuyos fines habían sido preparados antes de la partida de los nueve caballeros de Francia. Pero porque convirtir a una modestísima orden de caballería medieval en la más poderosa organización de su tiempo. ¿Cuales fueron los motivos que impulsaron a aquellos caballeros a avandonar todas sus posesiones y dedicarse a la vida caballeresca y de meditacion?

    Bernard de Clairvaux fue quien redacto los reglamentos de la Orden y convoco el Concilio de Troyes en 1128, al cual asistió el Papa Honorio II, donde fueron reconocidos oficialmente y se les otorgo el mando blanco, mas tarde Eugenio III añadió una cruz roja sobre el hombro izquierdo. Fundacion oficial de la Orden