Caballeros del Temple
   

HIPÓTESIS PARA UNA

TEORÍA GENERAL AMPLIADA DEL TEMPLE EN ARGENTINA (*)

 

Fr @ Horacio A. Della Torre

Santa María de los Buenos Ayres

Prioratus Argentum, O.S.M.T.J.

febrero de 2001

 

1.-INTRODUCCIÓN.

La ORDEN del TEMPLE, como se la conoce ahora, o de los POBRES CABALLEROS DE CRISTO, inicialmente es debida al insigne cistercience (San) Bernardo de Claraval, que remozó a la Orden de San Benito con el Cister y con su brazo armado, los templarios. De paso diremos que fue también Bernardo quien impulsó el culto a la Virgen María en el Cristianismo, y la expresión "Nuestra Señora", a imagen de la Caballería. La genialidad o "iniciación" de San Bernardo ha tratado de ser explicada desde angulos muy diversos, desde que era fruto de una formación druida hasta que había bebido tres gotas de leche de la propia Virgen Negra, imagen representada por el pintor Alonso Cano, en el Prado de Madrid.

 

Los nueve caballeros iniciales, de orígen francés se trasladaron a Jerusalén (1118) con la misión de cuidar los caminos para los peregrinos y protegerlos de asaltantes. El Rey Balduino II poco después les entregó como alojamiento una parte de lo que fuera el Templo de Salomón, de ahí que después de eso se los conociera como CABALLEROS TEMPLARIOS. Frente al Patriarca cumplieron con los tres votos monacales: obediencia, pobreza y castidad. Es posible que en forma oculta hayan tratado de encontrar tesoros sagrados en el Templo en que se alojaban.

Nueve años después (continuaban siendo nueve), Bernardo logra se concite un Concilio (Troyes) en el que la Orden es reconocida a toda orquesta por la Iglesia. Se la exime de toda dependencia, con excepción de la papal, impuesto y toda otra subordinación.

 

(*) Texto correspondiente a la 2ª Edición de Los Caballeros Templarios, Vida. Muerte y Resurrección"

El propio Bernardo elabora sus reglas. Adquieren el manto blanco del cister y unos años después se les autoriza a exhibir la cruz roja de ocho puntas sobre el lado izquierdo de su manto, que luego los caracterizara. Transformados en monjes guerreros, a partir de ese instante se involucran de lleno en la guerra contra el musulmán tanto en Tierra Santa como en España. Sus campañas militares son heroicas. Siete de sus veintidós Grandes Maestres (32%) mueren en el campo de batalla.

Además su presencia en Medio Oriente les permite ponerse en contacto con otras culturas especialmente la islámica y judía, que sin duda incorporan. En España también luchan contra el Islam. El rey de Aragón pretende, sin conseguirlo, donarle todo su reinado.

Paralelamente su crecimiento económico resulta impresionante, generalizan la letra de cambio transformándose en los grandes banqueros de la Edad Media. A fines del siglo XIII su ingreso era equivalente a unos dos millones y medio de libras esterlinas actuales, superior al de cualquier estado europeo de esos días lo que más tarde contribuirá a su ruina.

Transforman la construcción románica en gótica, intervienen directa o indirectamente en la edificación de alrededor de 70 catedrales para lo que protegen artesanos, arman su propia flota de mar y posibilitan y abren todo tipo de rutas al comercio.

Después de la caída de San Juan de Acre (1291), se retiran a Chipre y de allí, por llamado de Felipe el Hermoso, su (último) Gran Maestre se desplaza con todas las riquezas a París.

En la madrugada del 14 de octubre de 1307, los templarios de Francia son detenidos por orden de Felipe el Hermoso, quien encuentra en Nogaret el personaje ideal para impulsar una confabulación bastarda y acusarlos de los crímenes más infamantes. Los templarios son encarcelados y las mentirosas confesiones arrancadas mediante compra o tortura. El objetivo es claro: quedarse con sus bienes. El papa, Clemente Vº, un hombre de débil carácter, tras débil resistencia, finalmente cede. Jacques de Molay es quemado el 18 de marzo de 1314. En 1314 el papa disuelve la Orden por disposición personal ante la imposibilidad de que un Concilio lo respalde.

 

El lema de la Orden que ha llegado a nosotros es el primer versículo del Salmo 115: Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomine Tuo Da Gloriam ( No a nosotros Señor, no a nosotros, Sea toda la gloria en Tu Nombre).

La Hipótesis que se planteará en el presente trabajo es que el Temple no sólo conoció, sinó que viajó no tal vez habitualmente, pero sí cuando lo necesitó, al Nuevo Mundo.

Bibliografía general recomendada sobre los Templarios:

Andreas Beck. El Fin de los templarios. Península, 1996, Barcelona.

Luis Charpentier. Los Misterios Templarios. Apóstrofe, 1995, Barcelona.

De la Cierva, Ricardo. Templarios: La historia oculta, Fénix, 2000, Madrid.

Michel Lamy. La otra historia de los Templarios. Martínez Roca, 1999, Barcelona.

Marion Melville. Nosotros los Templarios. Tikal, 1995, Girona.

 

2. EL MAR Y EL TEMPLE.

La Orden necesitó del mar en primer lugar para llevar contingentes y provisiones desde Europa hacia Tierra Santa. Utilizó para ello los puertos francos mediterráneos, especialmente Marsella. Con un concepto de "producto terminado" los bienes producidos en sus miles de Bailías y Encomiendas de Francia y Europa, tanto de alimentos, armamentos e insumos, lo mismo que sus tropas eran embarcados y trasladados en sus propios barcos, construidos en sus propios astilleros, con sus propios navegantes y sus propios marinos. Sin embargo, cuando convenía, el procedimiento difería y el producido era vendido en el mercado de embarque y el dinero producido transportado hacia el teatro de operaciones y allí recomprado. Y a veces también alquilaban naves especialmente genovesas o venecianas.

Todo ello resulta perfectamente explicable dado que el centro de operaciones ocurría en el extremo oriental del Mar Mediterráneo.

Pero más raro resulta que hallan establecido un importante puerto sobre el Atlántico, en La Rochelle, que por entonces era apenas un villorrio, no una ciudad. ¿Cuál sería el objeto? La única explicación plausible es que se adentraran asiduamente en el Mar "Tenebroso", como se conocía entonces al Océano Atlántico.

El estudioso Louis Charpentier piensa que La Rochelle fue un puerto de suma importancia para los Templarios desde que siete grandes rutas como un abanico, se irradiaban a toda Francia a partir de él. Conociendo al Temple uno sabe que nunca procedía precipitada ni involuntariamente. La flota marina de que disponían era muy importante, tan importante que los navieros particulares de Marsella temiendo que terminaran por monopolizar todo el tráfico con Palestina, los obligaron a limitar drásticamente sus embarques, limitándose para sí una parte de los transportes.

Louis Charpentier cita a Juan de Varende (Les Gentilshommes), quien sostiene que los templarios iban con regularidad a América pues explotaban minas de plata allí.

En apoyo de que el Temple conocía América, agrega que en el tímpano del atrio de la iglesia de Vézelay (c.1150), se encuentra representado un indio americano (!). Recuérdese que los nobles incas llevaban grandes orejeras que les deformaban las orejas.

Cuando los españoles llegaron les pusieron el mote de "orejones". Pues bien, una imagen de tales nobles incas como decimos, se encuentra en la Iglesia de Vezelay. En cualquier forma, cuando Colón llegó a América, los indígenas no se sorprendieron, conocían la cruz y acogieron bien a los visitantes.

En el mismo sentido el estudioso antropólogo francés Jacques de Mahieu , que permaneciera largos años en Buenos Aires al frente del Mueseo del Hombre opina: " Hacia mediados del siglo XII empezaron a entrar en Francia, por los puertos de Normandía, rollos (de madera) del Brasil. No hay equivocación al respecto, dice Mahieu, "durante el reinado de San Luis, "El libro de los Oficios" de Etienne Boileau, reglamentaba su empleo por ebanistas y toneleros" .

Por supuesto la situación de las tierras descubiertas era guardado por marinos y comerciantes como el secreto más riguroso. Todo parece comenzar cuando en 1250, un barco enviado por los vikingos establecidos en Sudamérica desde el Siglo XI recala en Normandía, probablemente en Dieppe (El secreto de Dieppe). Los pescadores de Saint-Maló, de la Rochelle y otros puertos de la Gascuña no tardan en seguir a los dieppenses. Pronto se unen los vascos. Con el tiempo Portugal da también asilo a buena parte de la flota templaria y se convierte en potencia marítima.

La misión enviada hacia 1250 por los daneses de Sudamérica había alcanzado Escandinavia donde dejaron imágenes de llamas y también Normandía donde hicieron una copia fiel de la estatua llamada El Fraile y del friso de la Puerta del Sol (de Tiahuanaco) en la catedral de Amiens. Según el mismo Mahieu, aún existen en Tiahuanaco (Bolivia) esculturas preincaicas que reproducen motivos del portón central de la catedral de Amiens, terminada en 1236 . Mäs aún, para ese autor, el edificio principal de Tiahuanacu, llamado kalasasaya, era una iglesia cristiana, lugar donde se levanta la estatua de dos metros que comunmente se la llama "El Fraile".

En la Alta Edad Media la moneda de plata era muy rara; lo que se acuñaba sobre todo era oro y bronce. En Oriente la plata tenía más valor que el oro. A fines de la Edad Media, en cambio, la moneda corriente era de plata. ¿Pero de dónde salió la plata?

En Europa había pocas minas, con excepción de Alemania, entonces inexplotadas. La mayor parte de las minas se encuentra en Norteamérica, México y Sudamérica. ¿ De dónde había salido la plata para fabricar la moneda corriente al fin de la Edad Media, antes de Colón? Entre el Siglo XII y el XIV, no sólo el Temple se enriqueció sino toda Europa, que entre otras cosas permitió la edificación de alrededor de un centenar de catedrales. Fue una inflación de metal, no de papel que no existía en la época. ¿De dónde procedía si no existía en Europa o el mundo conocido?

Pues bien, alguien lo fabricaba o lo traía de algún lugar que mantuvo en precioso secreto y razonablemente, ese lugar pudo ser América.

Otro argumento invocado es el sello templario "Secretum Templi", en donde se puede ver la figura de la "serpiente emplumada", similar a la divinidad Quetzalcoatl de los Mayas. El Quetzal es un ave trepadora americana de regiones tropicales, con plumaje de vistosos colores. Para Charpentier, el Secreto del Templo era precisamente ese, la conexión con Sudamérica donde habrían construido un refugio para, en caso de necesidad, encontrar asilo. Tengamos en cuenta que la "serpiente emplumada" es para Cirlot el símbolo más importante de América precolombina. Es la síntesis de los poderes contrarios cielo-tierra.

La Prensa española dio cuenta de un simposium celebrado en Soria sobre el Temple en 1992. El Gran Prior General de la Orden Soberana y Militar del Temple de Jerusalén de entonces, Don Fernando del Toro Garland afirmó que existían pruebas documentales de viajes templarios hacia América muy anteriores al "descubrimiento" colombino .

Por último, digamos que es sabido que Cristóbal Colón consultó los archivos náuticos templarios de Calatrava para reunir argumentos con que convencer a Isabel la Católica. ¿Y que cruz tenían las velas de sus tres carabelas sinó la templaria? ¿Y que cruz usaban en las velas los navegantes portugueses, sinó la templaria? Con buen tino Lamy se pregunta: ¿Era una manera de hacerse reconocer de lejos a su llegada?

 

En resumen: hay elementos suficientes para suponer que los templarios conocían y viajaban asiduamente a América. Si presumimos con cierta certeza de dónde salían, debía existir al menos uno más puertos de llegada.

 

3. LOS HALLAZGOS DEL ING. FERNANDO FLUGUERTO MARTÍ

En el mes de marzo de 1999 el Ing. Fernando Fluguerto Martí, al frente de su grupo Delphos, culmina una serie de estudios teóricos y realiza un importante descubrimiento en el Golfo de San Matías, Patagonia Argentina: un supuesto Fuerte-Puerto Templario, encontrando en las proximidades un enorme bloque de piedra con una cruz griega en bajorrelieve de aproximadamente un codo por un codo (a la que llamó "Cruz Templaria") y una estatuilla de alrededor de medio metro, que el Ingeniero interpreta como "El Arbol de la Vida" y supone que ambas son restos del pasado templario de la región. No obstante, estudios posteriores del mismo ingeniero descartan su origen templario. Posteriormente encontró otros grabados en sobrerrelieve con la misma cruz y otras imágenes en piedra en los que no falta la representación de la serpiente. Todas estas experiencias se encuentran reflejadas en el sitio www.delphos.com.ar .

Dice Fluguerto que la inquietud fue despertada por la lectura de Perlesvaus o el Alto libro del Grial, Rama XI (6):

..."La nave ha corrido tanto noche y día, tal y como a Dios le plujo, que llegaron a un castillo en una ínsula del mar. Preguntó a su marinero si sabía que castillo era aquel.

- En verdad, no lo sé señor, pues hemos corrido tanto que no conozco ni el mar ni las estrellas."...

Para un marino partido del hemisferio norte, esto supone haber recorrido al menos unos 90º, hacia el hemisferio sur.

"Se acercaron al castillo y oyeron sonar muy dulcemente cuatro trompetas arriba en las murallas y los que las tocaban iban vestidos de blanco"... (como los templarios).

"En cuanto la nave tomó puerto debajo del castillo y el mar se retiró de modo que la nave se quedó en tierra seca"...

Las tremendas mareas de la Patagonia resultan, al decir del Ingeniero, la subsiguiente pista. Luego de investigar la tabla de mareas, dice haber encontrado las más pronunciadas a la altura del Golfo de San Matías en la Provincia de Río Negro. Luego de averiguaciones logró localizar una elevación de unos 150 m sobre la costa, próxima a San Antonio Oeste, al que los antiguos pobladores llamaban significativamente "El Fuerte".

Ningún viejo mapa español especifica el lugar pero sí una carta geográfica de 1865 realizada por el francés Juan Antonio Víctor Martín de Moussy, contratado por el gobierno de Urquiza, al que llama "Ancien Fort abandoné" (Viejo Fuerte abandonado). Otros nueve planos ingleses y franceses dan cuenta de la fortificación. El ingeniero llegó por primera vez a la zona en diciembre de 1997.

Los hallazgos, podrían efectivamente corresponder a fuertes indicios de la presencia templaria en Argentina.

 

4. LOS TEMPLARIOS Y LAS ZONAS "MÁGICAS"

Atienza es un investigador-escritor sobre la historia de España, más precisamente sobre el Temple en ella y de las zonas "mágicas" españolas pre y postcristianas.

Según Atienza , las encomiendas templarias en Occidente fueron de dos tipos: unas dedicadas al cultivo y cría de ganado y otras situadas en lugares más apartados y aparentemente inhóspitos pero ligadas a la "fuerza" ancestral del lugar; éstos últimos, según él, fueron centros iniciáticos. En las otras pusieron en práctica un tipo de convivencia social nuevo para la época, dignificando y liberalizando a los hombres con su trabajo, en vista a un proyecto futuro de gobierno universal que nunca lograron realizar .

Más siempre, sus lugares de asentamiento no se debieron a casualidad, conveniencia económica, comercial o cualquier otra sino que fueron debidos a una deliberada búsqueda de "puntos clave en los que persistía el recuerdo - y en muchos casos la presencia escondida- de cultos ancestrales... Los cultos ancestrales se hallaban presentes incluso en fenómenos naturales divinizados por creencias populares. Hay montes sagrados, cuevas mágicas, fuentes milagrosas"....

Walker comparte idéntica postura que Atienza respecto de a predilección templaria por los lugares sagrados .

Es de presumir, que en el caso de que los Templarios hubieran realmente llegado a Argentina y desearan asentarse, buscaran lugares "mágicos" o de fuerza telúrica para hacerlo, siguiendo su costumbre tradicional.

 

5. LA ZONA DEL URITORCO

Si hay una zona en Argentina con historia "mágica", esa es la zona del Uritorco, no sólo por el publicitado avistaje de OVNIS, sino por el de simples luces inexplicables en toda la zona, por las cavernas sagradas en la historia comechingón y otras culturas que los precedieron desde 8.000 años a.C., por los cuentos y leyendas.

Debe agregarse el hallazgo por el paisano Orfelio Ulises en 1934 del "Bastón de Mando" o Simihuinqui, - "La Lanza que Habla", poder que transmite la inteligencia- una pieza única de basalto, cuyo origen - se ha comprobado - data del paleolítico inferior. El hallazgo no tan circunstancial como se podría suponer, se produjo en La Toma, base del Uritorco y en 1948 (tres años antes de morir Ulises) fue transferida al antropólogo e historiador Guillermo Alfredo Terrera . De difícil explicación, el Bastón de Mando, se ha asociado a la leyenda mitológica del dios Vultán o Wotán, dios de la guerra germano. En 1948, su tenencia fue pedida por el entonces presidente Perón, pero la solicitud fue denegada por el grupo Hermético que lo tenía en su poder.

 

Hay por otra parte abundancia de lugares sagrados, algunos de ellos de orígen maldito ("Cueva Salamanca"), según la costumbre popular. Ningún paisano osará ingresar en ella, pues es conocimiento común que en ella "mora el diablo". Ante la mirada atónita de los lugareños, ingresaron en la misma corajudos miembros de Santa María de los Buenos Ayres ( Carlos Menegazzo, Raúl Sturzeneger, Juan Galo Della Torre, y Pancho Lobo, guía), encontrando dentro un olor nauseabundo, huesos de animales y sin llegar al fondo debieron retirarse por el intenso olor desagradable.

El interés en la zona ha quedado demostrado también por la historia de expediciones extranjeras. De esas zonas, más precisamente de una caverna de Intihuasi (Tulumba), un inglés, Gordon Gardner, arrancó un sol tallado en piedra de 1,60 m de diámetro y 3.700 Kg de peso que se exhibió en el British Museum y fuera retirado cuando la guerra de Malvinas y luego derivado al Mankind Museum.

Hubo además expediciones nazis en los años 30, (contemporáneas de otras en el Tibet y la baja Francia sobre los Pirineos). No hay duda que el nazismo fue un movimiento esotérico, bien es cierto hacia el Mal, hacia la búsqueda de poder. Restos de esas expediciones, hallados en la zona a explorar, fueron encontrados por el Guía, Guardafauna y Adherente de la Asociación, Pancho Lobo.

Terrera no cesó de repetir, en sus numerosos libros, que Parsifal y los templarios habían llegado hasta esa zona, y más aún que el propio Parsifal se encontraba enterrado en el Uritorco.

 

Elementos sobran como para pensar que los Templarios de haber elegido una zona en Argentina para asentamiento, hubieran encontrado en la zona del Uritorco suficientes argumentos como para hacerlo.

6. LOS COMECHINGONES

El N. de Córdoba fue habitado por indígenas desde 8.000 años a.C. Los comechingones fueron los últimos habitantes de la región noroeste entre los años 500 d.C. hasta la llegada de los españoles a los que inicialmente recibieron bien. Unos 90 años después habían prácticamente desaparecido pues se negaron a ser sojuzgados como esclavos y a someter su libertad. Luego de algunas batallas desparejas (los españoles tenían caballos, corazas y armas de fuego), finalmente unos 300 se inmolaron desde la altura del cerro Colchaquí. Curiosamente los judíos hicieron lo mismo en Masada (junto al Mar Muerto) en el 73 d.C. para no entregarse a la Xª Legión Romana.

Al parecer, el aspecto de los indios comechingones, era totalmente diferente al del resto de los aborígenes americanos.

Un Relato Anónimo , posiblemente de Cabrera, fundador de la ciudad de Córdoba habla de que la nación comechingón estaba integrada por unos 30.000 habitantes, distribuidos en unos 600 pueblos. Una característica que le llamó la atención al colonizador es que a diferencia de otras tribus estaban vestidos con lana o cuero, que no se embriagaban y eran labradores. Pero debe llamarnos más aún la atención que eran frecuentes los adornos y trabajos en oro y plata.

El antropólogo Martínez Sarasola , dice que los primeros cronistas que los vieron hablan de "hombres barbudos como nosotros". El atributo de la barba llamó la atención de los españoles y quedó como un atributo distintivo de los comechingones. Otro hecho que sorprendió a los colonizadores fue la enorme extensión de sus cultivos con riego artificial y la conservación del cereal en silos subterráneos. El ya citado Terrera, en múltiples libros habla de que " eran altos, barbados y de ojos claros", características únicas en los indígenas americanos y que serían explicables únicamente mediante su cruza con algún pueblo de esas características, reunidas únicamente en el europeo en esa época.

Como es de conocimiento el Uritorco es un cerro mágico-sagrado. Una de las leyendas originadas al pie del cerro que los comechingones denominaban Gualumba antes de la llegada del español, refiere a una historia de amor que terminó en tragedia, a mediados del siglo XVI . Quiso el destino que Uritorco, un apolíneo aborigen, bebedor y disipado, se enamorara perdidamente de la bella Calabalumba, hija de Uturunco, un hechicero que no veía con buenos ojos ese noviazgo. Como Uritorco desafió al anciano y se encontraba con su hija a escondidas, el brujo los maldijo. A Uritorco lo convirtió en un enorme cerro de piedra, que debe contemplar con impotencia, y por toda la eternidad, a su amada, un río de lágrimas que brota de su pecho y se pierde en el horizonte, el río Calabalumba.

Dadas las características antropométricas del pueblo comechingón y algunas de sus costumbres, podría suponerse que su tribu mezcló su sangre con europeos.

 

7. EL INFORME FINAL DE LA 1ª EXPEDICIÓN DE SANTA MARÍA DE LOS BUENOS AYRES.

Durante la Semana Santa del año 2000, los siguientes miembros de Santa María de los Buenos Ayres :

Della Torre, Horacio

Della Torre, Juan Galo,

Lobo, Alfredo Francisco (Guía),

Menegazzo, Carlos María,

Moses, Gustavo Juan,

Sturzeneger, Mirta y

Sturzeneger, Raúl,

efectuaron la expedición programada a cuevas del Norte de la Provincia de Córdoba, corazón de Argentina y del Cono Sur.

Una vez situado su campamento base se realizaron varias exploraciones en búsqueda de señales arqueológicas de antiguos pueblos originarios de la zona.

El día 21 de abril, Viernes Santo, de 2000, junto a un antiguo cementerio indígena que constituía un anfiteatro natural descubrieron pinturas rupestres en cuevas que probablemente fueron utilizadas para ritos sagrados. En las mismas, se hallaron pinturas de:

a) círculos concéntricos, ya conocidos;

b) signos rúnicos inequívocos;

c) un sol de 20 rayos (de dudosa autenticidad),

d) la cruz svástica originaria y

e) tal vez lo más importante, una cruz de tres travesaños, uno de ellos inclinado, la llamada cruz papal. La Cruz mide unos 28 cm. de alto por 22 cm. de ancho. La medición con la brújula certificó que apunta con exactitud al Norte. En la cueva de forma de C invertida o de U acostada, es el único trozo de pared que apunta al N. Se hizo contraprueba en otras zonas por posibles errores por el contenido férrico de las paredes de la cueva. El guía relató tener conocimiento de otras cruces similares esparcidas en diversos lugares de la región, asegurando que es conocida por los paisanos lugareños con el nombre de "pinito".

Todas las imágenes se han hecho con tintura negra sobre piedra caliza colorada.

El hallazgo de las imágenes rúnicas y de la cruz de tres travesaños, plantea la duda acerca de su orígen.

Se proponen tres hipótesis, punta de ovillo de futuras investigaciones:

1) Orígen americano (armoricano) autóctono;

2) Introducción de las mismas por europeos antes de la llegada de Colón a estas tierras;

2) Introducidas en América (Armórica) por la colonización colombina.

Se deberá recurrir ahora a diversos elementos técnicos para conocer con mayor precisión la procedencia y antigüedad de los signos hallados.

En otras zonas próximas se detectaron tres pirámides, con asombrosa acústica, aparentemente naturales y de terreno escalonado. Se presume que se utilizaron ritualmente por los hallazgos de algunas piedras talladas. Una de ellas, rota, simbolizaba a la cabeza de un pescado o de una iguana, según el sentido que se le diera. Fue dejada en la zona.

 

 

Comentarios.

La cruz svástica es un signo antiquísimo (hasta 2.000 años a.C), y muy difundido en el mundo y también en la América precolombina. Tiene múltiples interpretaciones, destacándose la de " signo del polo"( René Guénon) y en la Edad Media el movimiento y fuerza solar .

Los signos rúnicos pertenecen a la escritura de los primitivos pueblos escandinavos, siendo luego transmitidos por lo que se conoce genéricamente como celtas. En las piedras de las construcciones templarias existen signos, aun no descifrados, muy semejantes a las runas . Otros o los mismos signos quedaron grabados en las paredes de las prisiones en que fueron recluidos por largos años los caballeros templarios esperando vanamente un correcto juicio .

La cruz de tres travesaños es un símbolo de jerarquía eclesiástica que corresponde a la tiara papal, al sombrero cardenalicio y a la mitra episcopal. A partir del siglo XV sólo el papa tuvo derecho a esa cruz. La cruz de dos travesaños corresponde al cardenal y al arzobispo y la cruz simple al obispo. Es conocida también como "Cruz Patriarcal" denominada así por ser la que lucían los patriarcas de Jerusalén, en la época del Reino Latino, una reliquia templaria que contenía el "lignum Cristi" (madera de Cristo) y que los carvaqueños han hecho suya. La cruz originaria fue robada misteriosamente en 1934.

 

En la leyenda templaria la Cruz de Caravaca aparece en el momento en que al Patriarca de Jerusalén le fue arrebatada de sus manos por un ángel cuando el emperador Federico II trataba de tomarla para autoprocamarse soberano de Tierra Santa, contra la voluntad de los freires templarios. Veían en ese acto una verdadera expoliación de la Ciudad Santa al serles entregada a los musulmanes sunnitas (19).

Elementos para una hipótesis

El hallazgo de la cruz (como la Patriarcal) es un fuerte indicio en favor de que el Temple estuvo en esta zona bastante antes que Colón descubriera América. Por cierto que se debe ser científico en esto. Por eso se habla de la punta del ovillo. Será necesario ahora seguir el curso de investigaciones técnicas para tratar de determinar su antigüedad. Dicho de otra manera: ¿Es posible que los indígenas conocieran esa Cruz si no se la hubieran enseñado los templarios? Es una cruz que tiene mucho que ver con la de Patriarcal y de Caravaca. Y en apoyo de que es precolombina está el dato de que su uso quedó restringida al Papa en el Siglo XV, vale decir el siglo del descubrimiento de América. Los colonizadores llegaron a esas tierras alrededor de 1550. Entonces, muy difícilmente pudo ser "enseñada" por ellos a los indios. Los templarios habían empleado esa Cruz anteriormente, pero para el siglo XVI, como se dijo, su uso estaba restringido al Papa.

La cueva en la que está esa cruz tiene como es de suponer, innumerables paredes pues tiene la forma de una C invertida o de una U acostada. Muy curiosamente, la cruz se inscribe en el único trozo de pared que da al Norte, tan precisamente que se podría calibrar una brújula con ella. En cualquier otra parte donde la hubieran pintado no miraría exactamente al N. Si uno deja volar la imaginación, puede pensar que es del Norte de donde vinieron los templarios y que así lo recordaban. No pensamos que fuera dibujada por el Temple sino por los comechingones en recuerdo a los templarios, con quienes, sin duda, establecieron excelente relación.

Más aun, los comechingones eran altos, rubios y barbados (único ejemplar con esas características en América), lo que hace suponer alguna corriente migratoria europea que se mezcló con los primitivos habitantes. Por otra parte, recibieron inicialmente muy bien a los colonizadores, casi sin extrañarse. Lo que hace suponer un contacto anterior transmitido generacionalmente.

 

HIPÓTESIS GENERAL SOBRE EL TEMPLE EN LA ARGENTINA.

Tomando como base los siete puntos anteriores, pensamos que:

Tal vez en el S. XIII o XIV, el Temple llegó a nuestro territorio, es posible que portando algo que deseaba ocultar o resguardar. Inicialmente, en el Golfo de San Matías, construyó un Fuerte, que al mismo tiempo le sirviera de Puerto, y luego, de acuerdo a su tradición, buscó un "lugar sagrado" para asentarse, lo que encontró en la zona del Uritorco, recorriendo para ello unos 1.400 Km hacia el Norte. Debió atravesar en el trayecto territorios habitados por puelches, tehuelches, pampas y tal vez araucanos.

En la zona del Uritorco tomó contacto con los Indios Comechingones con los que estableció una buena relación, logrando descendencia mixta, lo que cambiaría los caracteres de ese pueblo dos o tres siglos después, según la impresión causada en los colonizadores españoles ("Indios barbados, altos y de ojos claros").

Durante mucho tiempo los rastros templarios han quedado ocultos, no se han interpretado o han sido destruidos deliberadamente o por el paso del tiempo. No obstante ahora parecen ir apareciendo. A nadie escapa que de confirmarse la presencia precolombina de los templarios en Argentina, trastocaría bases muy firmes dadas por ciertas en la Historia Oficial conocida.

La prosecución de las investigaciones requiere en este punto del apoyo en elementos tecnológicos costosos y fuera de nuestro alcance. De ahí que agradeceremos a quien esté dispuesto a colaborar de esa manera con el estudio.

 

Buenos Aires, mayo de 2000

 

Imágenes

 

 

  1. Grupo de Miembros de Santa María de los Buenos Ayres, con el Padre Luis Donato, antes de la Bendición de la Expedición, frente a la Capilla de Capilla del Monte.

2. Cruz rupestre en una cueva del Norte de Córdoba. Por razones de seguridad no se dan las coordenadas del lugar, que ha sido medido con G.P.S. en la segunda expedición realizada hacia fines de agosto de 2000.

3. Imagen suministrada por Fernando Arroyo Durán y Jorge L. Fernández Palacios, de Templespaña, hallazgo del historiador José Antonio Hurtado y perteneciente al material de tesis doctoral que está elaborando en Canarias. Lo encomillado debajo pertenece al autor. Nótese el parecido entre la primera cruz y la encontrada en la cueva en Córdoba. Esa similitud fue apreciada por la Sra. Georgina Margarita Dann de Fluguerto Martí.

"La imagen superior es un fragmento del Atlas Catalán de 1.375 correspondiente a las Indias Occidentales, sobre el rey, aparece escrita la leyenda que traducida al castellano podría ser "Este es el señorío del Rey Colobo, cristiano, provincia de Columbo".

Se pueden ver claramente tres banderas situadas sobre tres ciudades con la cruz templaria y en su base la pata de oca, la parte derecha de la bandera tiene la figura de una paloma "colom" en catalán, y no debemos de olvidar que los documentos de pago existentes cuando Cristóbal Colon debe de presentarse ante la Junta de Expertos propuesta por los Católicos están suscritos a "Colom", lo que ha dado pie para que muchos investigadores establezcan hipótesis sobre la catalanidad del Almirante".